No sé cómo asumiré el descenso, escribo estas líneas y hay
una mínima, remota e imposible posibilidad matemática que no nos condena y una
enorme, maligna y desastrosa que nos empieza a quitar parte de nuestra
identidad.
Estoy destruido… venía haciendo una procesión desde hace meses, pero nos habíamos ilusionado. Era imposible pensar en descenso cuando, luego de estar caminando en la cornisa, volvíamos por un rato a caminar entre los mortales 19 equipos. Pero las matemáticas… esa variable… jamas falla y siempre puede ser alterada con alguna suma que no quisiéramos siquiera tener en cuenta.
En estos últimos años, tuvimos dejavus constantes. Vimos caer gigantes, empezamos a perder terreno, se dieron vuelta historiales. Y el broche de oro de la especialidad “calamidad deportiva” está a la vuelta de la esquina: el Descenso.
No puedo evitar pensar en los culpables, el máximo de ellos tomando sol con todo lo que se llevó de arriba. Otro sigue sentado en el mismo lugar hace décadas. Pasaron gobiernos democráticos, defactos; y su trono parece amoldado al tamaño de su culo de manera permanente.
Y luego está Cantero. Nuestro Quijote, ese que peleo con los molinos de viento, el que se enfocó en la pelea más visible pero no la más importante en el corto plazo. Vino como un salvador, seguramente no se llevara un mango, lo sentirá como nosotros pero será recordado por ser “ese” que nos terminó catapultando. En el momento en el que se tenía que tener a un tipo pillo, tuvimos a uno sincericida. Y en esta fallamos también eh… Fuimos muy ingenuos, demasiado.
Pero el culpable máximo seguirá siendo el hincha. Nosotros, los que le damos el apoyo incondicional. Aquellos que nos quedamos. Y como tal, no deberíamos creernos muertos. Esto no es la muerte de nadie. Te pueden despojar de tus valores, sacar tus pertenencias y dejarte en la ruina. Esos que siempre te sufrieron, van a venir a resaltar tu caída como su victoria. Vas a comerte la gastada de tu vida y sufrirás. Después de todo, esto también está en el folklore del futbolero. No vas a poder dormir ni vas a poder disimular la peor y más calamitosa derrota de tu vida. El enfrentamiento con la historia nos hará trizas. Pero vos seguirías siendo el mismo. El rojo sigue siendo el mismo.
Yo no conozco Gallina que haya dejado de ser de River por irse. No conozco Canalla que se haya resignado en estos tres años a regresar a donde cree, es su lugar. No conozco Quemero que no quiera jugar un clásico en primera con el Cuervo. No nos dejemos…
Conociéndome, no me imagino en otra situación que esperando subir de vuelta. Pero principalmente, no me pienso en otro entorno que no sea seguir creyendo que podemos quedarnos en primera.
Estoy destruido… venía haciendo una procesión desde hace meses, pero nos habíamos ilusionado. Era imposible pensar en descenso cuando, luego de estar caminando en la cornisa, volvíamos por un rato a caminar entre los mortales 19 equipos. Pero las matemáticas… esa variable… jamas falla y siempre puede ser alterada con alguna suma que no quisiéramos siquiera tener en cuenta.
En estos últimos años, tuvimos dejavus constantes. Vimos caer gigantes, empezamos a perder terreno, se dieron vuelta historiales. Y el broche de oro de la especialidad “calamidad deportiva” está a la vuelta de la esquina: el Descenso.
No puedo evitar pensar en los culpables, el máximo de ellos tomando sol con todo lo que se llevó de arriba. Otro sigue sentado en el mismo lugar hace décadas. Pasaron gobiernos democráticos, defactos; y su trono parece amoldado al tamaño de su culo de manera permanente.
Y luego está Cantero. Nuestro Quijote, ese que peleo con los molinos de viento, el que se enfocó en la pelea más visible pero no la más importante en el corto plazo. Vino como un salvador, seguramente no se llevara un mango, lo sentirá como nosotros pero será recordado por ser “ese” que nos terminó catapultando. En el momento en el que se tenía que tener a un tipo pillo, tuvimos a uno sincericida. Y en esta fallamos también eh… Fuimos muy ingenuos, demasiado.
Pero el culpable máximo seguirá siendo el hincha. Nosotros, los que le damos el apoyo incondicional. Aquellos que nos quedamos. Y como tal, no deberíamos creernos muertos. Esto no es la muerte de nadie. Te pueden despojar de tus valores, sacar tus pertenencias y dejarte en la ruina. Esos que siempre te sufrieron, van a venir a resaltar tu caída como su victoria. Vas a comerte la gastada de tu vida y sufrirás. Después de todo, esto también está en el folklore del futbolero. No vas a poder dormir ni vas a poder disimular la peor y más calamitosa derrota de tu vida. El enfrentamiento con la historia nos hará trizas. Pero vos seguirías siendo el mismo. El rojo sigue siendo el mismo.
Yo no conozco Gallina que haya dejado de ser de River por irse. No conozco Canalla que se haya resignado en estos tres años a regresar a donde cree, es su lugar. No conozco Quemero que no quiera jugar un clásico en primera con el Cuervo. No nos dejemos…
Conociéndome, no me imagino en otra situación que esperando subir de vuelta. Pero principalmente, no me pienso en otro entorno que no sea seguir creyendo que podemos quedarnos en primera.

Yo ya no puedo.
Ayer miré hasta el primer tiempo. Después del primer gol, lo tomé como que fue casual, pero esperaba que pudieran remontarlo, pero viendo como se daban las cosas, me fui.
Habrá que ceder de una vez, tomarlo como algo que hay que afrontar y solo espero que ningún resultado de otros nos haga volver a tener una mínima esperanza, prefiero que se termine de una vez.
A pasar de hoja y tratar de obtener otro campeonato, uno que nunca ganamos y que nunca, nunca hubiésemos imaginado tener que pelear.
Jasper, no había leído esto cuando lo publicó, así que caigo con los hechos consumados a dar mi perspectiva como hincha de un club humilde. Supongo que sabe que me refiero a que soy hincha de Tigre. Bien, como tal supe seguir a mi equipo en el ascenso la mayor parte de mi vida y no es descabellado pensar que podemos volver a descender en el futuro. Pero a diferencia de ustedes, si mi equipo desciende tengo serias dudas de volver a verlo en primera. Y aún así no pienso andar llorando por los rincones si eso pasa. Quiero decir que para un grande esto es un tropiezo en una historia riquísima de títulos. ¿Sabe lo que a mí me gustaría que Tigre tuviera alguno de los campeonatos que ganó el rojo? Esto no es el acabóse ni mucho menos. "La peor y más calamitosa derrota de tu vida"??? Déjese de joder, hágame la caridad y vaya preparando los festejos para la vuelta, no sea salame.
Finalmente, no sea injusto con Cantero. Armó un buen equipo (Morel Rodriguez, Montenegro, Vargas, Farías), llevó al técnico que la mayoría de los hinchas del rojo querían (me refiero a Gallego, claro) pero no resultó porque no resultó...Me gusta ese tipo. Si fuera el presidente de mi club me enorgullecería por los huevos que tiene al enfrentar a los violentos.
Abrazo, mi viejo. Arriba ese ánimo.
Ahora haré la pregunta que nadie se anima a hacer: ¿no se suicidó después de lo que pasó, verdad?